Padres y Pastores, por Favor, Hagamos Espacio!

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Alrededor de cinco años atrás, 16 estudiantes de la Academia Adventista de South Lancaster, habían pedido ser bautizados durante una semana de oración. La ceremonia bautismal había comenzado en la Iglesia Adventista de la Villa en South Lancaster, Massachusetts, cuando algo inimaginable aconteció. Nuestro hijo de 6 años, Joel, logró separarse de mi esposa Joanne, quién siempre lo cuida muy bien y lo mantenía al lado de ella, y corrió hacia la plataforma, y comenzó a escalar tratando de meterse en el bautisterio. 

Mientras todos miraban, le pregunté: "Joel, ¿qué estás haciendo?" Él respondió: "Quiero bautizarme. Te he estado pidiendo durante tres años. Ya estás en el agua, déjame entrar y me bautizo. Por favor, papá, yo amo a Jesús, ¡hazlo!" En lugar de estar emocionado y conmovido por el acto de fe y audacia de mi hijo pequeño, me enojé por su" irreverencia "y me mortificó la “distracción" que acababa de crear en medio de una ceremonia tan sagrada. Traté de convencerlo de que volviera a su asiento y se sentara junto a su mamá, pero sin éxito. Mientras el seguía tratando de convencerme, exponiendo su caso con suavidad y valentía, ante cientos de personas que lo observaban con asombro, lo miré con desaprobación mientras esperaba que mi esposa Joanne viniera a buscarlo. Pareció como que ella tardó una eternidad en llegar allí. Finalmente vino, lo agarró por el brazo, lo bajó del bautisterio, le dio su teléfono y le pidió que tomara una foto del bautismo. Después de protestar un poco y decirle que él estaba allí para ser bautizado y no para tomar fotos, el niño terminó agarrando el teléfono y tomando unas cuantas fotos. El vino a la plataforma para bautizarse, y en cambio recibió un teléfono.

 Resultado de Evangelismo # 2 - Fomentar/Promover la aceptación, el acceso y la seguridad espiritual en todas nuestras iglesias

 Cuando pienso en esta historia tan personal y dolorosa, me recuerda de nuestro segundo resultado de evangelismo. Como mencioné en dos de mis blogs anteriores, durante los últimos cuatro años (2015-2019) hicimos una encuesta y discutimos con miles de pastores, miembros y líderes de iglesias, cinco resultados que podrían revolucionar la misión y el evangelismo en toda Norteamérica. Esta vez me gustaría concentrarme en el segundo:

2. Fomentar/Promover la aceptación, el acceso y la seguridad espiritual en todas nuestras iglesias: 87 por ciento de los encuestados valoraron este resultado con 7 o mas puntos, en una escala del 1 al 10. El punto aquí es hacer que sea fácil entrar a nuestras iglesias y muy difícil salir. No se trata de un sistema penitenciario en el cual la gente no pueda salir porque están cautivos, sino de el tipo de iglesia, que es tan accesible, acogedora, amorosa y poderosa a tal grado que una vez que una persona entra, la ama tanto que desea quedarse y hacer su nueva vida junto con esta impresionante comunidad de creyentes.

 Si no tienes personas de todos los ámbitos y con diferentes estilos de vida en tu iglesia, tal vez sea porque no sienten que tu iglesia es un lugar seguro para ellos. Si el proceso de bautismo es largo y complicado, y tu congregación entiende que el bautismo es la graduación, solo para aquellos que tienen todo el conocimiento y han demostrado madurez espiritual, en lugar de un nuevo nacimiento y un paso inicial en el camino del discipulado, quizás tu iglesia no sea muy accesible. Recuerda que en el Nuevo Testamento, el bautismo fue siempre el paso que siguió a la aceptación de Jesús como Señor y Salvador, y que continuaba con una hermosa jornada de discipulado y comunión, partiendo el pan juntos, enseñando, confirmando, sirviendo juntos y comprometiéndose en la fe.

 Si tu iglesia no está intencionalmente ofreciendo la oportunidad a los niños de ser bautizados cuando aceptan a Jesús, y las frases "demasiado joven" y "aún no estás listo" son respuestas comunes a sus pedidos de bautismo, tal vez tu iglesia no sea muy accesible. Ten en cuenta que no hay requisitos de edad para el bautismo en las Escrituras. El bautismo no es para los perfectos, no es para aquellos que conocen todas las doctrinas (aunque conocer nuestras creencias es importante), el bautismo es para los pecadores que han aceptado a Jesús como su Señor y Salvador.

 Capacitar a los miembros para tratar a las personas, que son diferentes a nosotros, de la misma manera que Jesús lo haría. El establecimiento de pautas serias para la seguridad de los niños, la creación de una señalización clara y de calidad que identifique a tu iglesia en la comunidad, un sitio web actualizado y una presencia activa en las redes sociales también desempeñan un papel vital para garantizar que tu iglesia sea visible, accesible, aceptadora de la gente, y un comunidad donde las personas se sienten seguros y protegidos.

 Cuando miro hacia atrás a mi historia inicial, ¡todavía lamento mi reacción! Si esto hubiera sucedido hoy, definitivamente hubiera permitido que Joel se subiera al bautisterio y lo hubiera bautizado en el acto. Ese día aprendí algunas lecciones, primero como padre, pero también como pastor: (1) no hay límite de edad para aceptar a Jesús, (2) la decisión de un niño de seguir a Jesús debe ser celebrada y tomada en serio , (3) mis hijos y todos los niños son más importantes que lo que la gente pueda pensar o decir, (4) la salvación de mis hijos y todos los niños es más valiosa que algunos puntos de vista (tradiciones) que sostienen que un individuo debe ser de una " cierta edad "antes de que él / ella se bautice, no me estoy refiriendo al bautismo de bebés aquí, (5) los niños son personas y Jesús estaba y todavía está disponible para ellos en el momento de su elección, (6) como Pastor, no estoy aquí obstaculizar la decisión de seguir a Jesús, pero para facilitar esta decisión.

 Joel se bautizó tres semanas después, a la edad de seis años, junto con su hermano José (7) y Ralph, un amigo que participó con ellos en el grupo pequeño de estudio de la Biblia para niños que teníamos semanalmente en nuestra casa. Después de su bautismo, alrededor de 20 niños, de sus amigos, tomaron la decisión de bautizarse en un futuro. ¡En varias ocasiones, Joel, que ahora tiene 11 años, me ha dicho que su bautismo es el punto culminante de su vida!

 Estimado padre y pastor, ¡por favor aprende de mi error! ¡No demores la decisión de tu hijo de seguir a Jesús porque está muy joven! ¡O por cualquier otra razón! Por favor, toma el tiempo para hablar con tu congregación acerca de maneras prácticas de como hacer de tu iglesia una iglesia donde las personas puedan experimentar la aceptación y seguridad espiritual que se espera de una iglesia que dice ser la iglesia de Jesús.

El pastor José Cortes Jr., es Director Asociado de la Asociación Ministerial y dirige Evangelismo, Plantación de Iglesias y Misión Global/ Misión Adventista para la DivisiónNorteamericana dela IglesiaAdventistas del Séptimo Día.